lunes, 14 de diciembre de 2015

las necesidades de los pequeños

Dentro de poco. Unos meses, año y pico, a lo sumo. La familia Hepfer-Martín prosigue con su tarea constructiva y educativa con nuestra sobrinieta.
Se está observando cómo Anita tiene ya conciencia de que 'hace' sus necesidades.
En un principio la ven, andando por el pasillo y, súbitamente, parece esconderse tras una puerta. Si la ven, sin que ella se de cuenta, notan los esfuerzos normales de "defecación" (palabra culta que se utiliza, ¿verdad Ana Atucha? en los alrededores de la familia Flores).
Pues bien, en un momento determinado se "sienta" a Anita en un 'retrete' adecuado a su tamaño
Se pasa así un rato. Micciona (otro rollo culto, claro) y se levanta.
A las dos semanas la ven cómo parece ocultarse. Por la hora, se sabe que hay una alta probabilidad de que vaya a ocurrir el gran suceso evacuatorio. Se la invita a sentarse en su 'retrete' y la chiquilla comienza a entender.
Aprieta y, de pronto, con una cara de pánico muy expresiva, grita "que se me cae, que se me cae".
Y, ¿cómo le explicas que 'eso' tiene que caerse?. Nada, la chiquilla se levanta y, rápidamente se le pone su pañal. Defeca.
Otra ocasión perdida. ¡Y lo que se pierde!. Con el gustazo que da cuando las cosas.... se caen.



Esto ocurrió realmente -y, digamos, escandalosamente- con Alicilla.

La sentábamos en su orinal, le decíamos "aprieta"... apretaba y, cuando iba a tener éxito gritaba "que se cae, que se cae"....  y se levantaba. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario