jueves, 5 de enero de 2017

la comida mexicana

Los Hepfer-Martín han vuelto a México. Están en el D.F., en el Holiday Inn que hay en el Paseo de la Reforma. Han traído a Anina para hacerle ver lo interesante de este país. Han estado por el 'cuadro uno', el Zócalo y por Zanvoort comiendo unos tacos de pavo que no se los salta un galgo....
En la sobremesa, con un tequilita en las manos, hablan Patri y Flo de cómo se lo van a arreglar para la comida de Anina. Piensan que hay mucha diferencia entre sus costumbres y las del país azteca para que se adapte bien. Hasta el momento no ha habido problemas, pero....
Al día siguiente, Teotihuacan. Un paradorcito que hay detrás de la pirámi de la Luna, han llegado con un carro de alquiler que, ¡cosas de las agencias!, es un Volkswagen, Rabitt, ¡c....!¡con la de Mustang Shelby que hay por aquí!...
Están eligiendo mesa, con vistas a la pirámide y se han distraído un momento. Anina no está. No hay preocupación porque aquello es muy familiar y la señora de la casa los había saludado y le había hecho un 'apapacho' a la enana.
Nada, un minuro de desconcierto. ¿Dónde está Anina?.
Como los ven preocupados, el dueño del restaurante les indica que la chica 'está dentro'... pero, ¿dentro de qué?...
Miran hacia la puerta de la cocina y ven cómo la enana, con una sonrisa de oreja a oreja, trae un plato en sus manos, no les hace ni caso: arroz, plátano frito, una salsita a un lado, un huevo frito y unas tortillas coronando la montañita de arroz.
Ni les mira, se va hacia una mesa, sube a una silla, se sienta y empieza a comer.
Patri y Flo están sorprendidos ¿y el 'problema' de la comida?...



A los x-días de estar en México, en el DF, casa de Pacho y Carmen, salíamos a comer en los restaurantillos que había alrededor de la glorieta de Camarones.
En menos de una semana vimos como Rafalillo 'desaparecía' cada vez que entrábamos en uno de ellos. Nosotros pedíamos cerveza y la carta y, antes de que llegara la cerveza, Rafa había entrado en la cocina, confeccionado su plato y se lo había traído. A partir de ahí, en los mexicanos que hemos comido, en la misma granada, los chicos han entrado en la cocina y pedido su plato con el cocinero, no con la carta.

los niños mueren

Hay historias grandes, aunque los protagonistas sean pequeños, o pequeñas, que tanto da.
La familia Hepfer-Martín entra en una Iglesita de un pueblo del centro de México. Han comido en un hostal montado sobre la casa de un antiguo indiano, originario de Asturias, que propugnó poner en toda la zona unos cafetales primorosamente cuidados.
La iglesia es una copia de Nuestra Señora de Lourdes, de quien el antiguo Astur era devoto.
En la mismísima puerta hay un par de chiquillos, de no más de 6-9 años. A su lado, un pequeño ataúd. Blanco impoluto.
Sorpresa. Y, sin vacilar, la pequeña Anina se dirige a los chicos y les dice "¿es vuestro hermano?".
Le contestan afirmativamente. Anina se vuelve a sus padres y les dice: "me quedo con ellos".
Los padres comienzan a ver la iglesia que, sumida en una penumbra agradable supone una sorpresa refrescante. Hablan con el cura y le preguntan sobre lo que hay en la puerta. Él les dice que sí, que están esperando a unos familiares y que, seguidamente procederán al entierro del panchito.
Vuelven hacia la puerta, Anina está sentada con los chiquillos. Le dicen "¿nos vamos, Ana?".
Ella consiente, les da un beso a cada uno de sus amiguillos y salen a la calle.
Al salir, mientras bajan la escalinata, les pregunta... "¿Es que los niños también nos podemos morir?"



Rafalillo con tres años, Lugar, Cuetzalan. Tal y como lo cuento, cambiar Anina por Rafalillo y todo lo demás igual.
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maravillosos padres

Si cuando dicen que hay edades para liarse a palos con ellas (con las edades, claro) no puede llevarse más razón.
Anina: edad, no importa la precisión, alrededor de 10 años, más o menos...está en casa, cualquier día de cualquier época del año. Tiene los ojos encendidos mirando a sus padres y hay un silencio normal, pero de esos silencios que convocan palabras, y se oye a la no tan Anina diciendo... "es que sois maravillosos....".
Patricia y Flo la miran, claro, la miran la primera vez que dice esa frase con cierta sorpresa..."...Ana, ¿qué dices?" y, Anina contesta: pues eso, que sois maravillosos....
"¡Anda ya!", le dice Patricia entre sorprendida, satisfecha y curiosona...
El problema empieza cuando no es una, sino muchas, las veces que se encuentran la pareja hepfer-martín, oyendo la frase.
La han comentado entre ellos y se han preguntado si hay que hacer algo al respecto.
Un día, viene Anina del cole, se encuentra a sus padres en la cocina tomando un té.
Su mirada es brillante...."...es que sois...." y ahí interviene Patricia un tanto cortante..."maravillosos, ya lo sabemos, pero ¿sabes lo que vamos a hacer?, te vamos a grabar en video y, cuando cuando vengan los problemas -que vendrán- y no estemos de acuerdo, te sacamos en la pantalla grande del salón, las veces que has alabado nuestras maravillas... para que aprendas que hay cosas relativas...".
Anina se calla pensativa, en el fondo, piensa que no es posible, que son maravillosos, pero, ¿y si llevan razón y habrá un tiempo en el que no lo sean tanto?....



Auténtico en todos sus aspectos. Aliki diciendo eso y, al final, tal y como se cuenta, amenaza de cobrarle el piropo cuando vengan las crisis...


Épocas de poco ánimo...

Estamos en el año 2029, Anina tiene ya una edad algo comprometida y, como buena cabecita que tiene, le han empezado a salir las crisis antes de tiempo.
Es primavera o por ahí y, por la razón que sea tiene unos días de vacaciones. 

Patricia y Flo están muy ocupados con los reciclajes virtuales de las aguas residuales. Llegan a casa tarde y Anina, que se ocupa de su hermanito pequeño en sus ocios respectivos, está con ganas de hablar con alguien sobre ella misma. Es decir Anina quiere que alguien le haga caso.

Es verdad que no es que esté mal, está...algo así como pocha, melosa y no le ha apetecido la excursión que su curso iba a hacer a Baviera, al lago de Worthsee. Se levanta, desayuna despacio, pero ¿el ánimo?, más bien bajito.
A la hora de comer dice a sus padres...¿por qué no me mandáis a Granada, a ver a los abuelos?....Durante un momento la miran los padres y consienten rápidamente. Si, hay un vuelo de reciente instauración que te puede dejar en Granada....
Anina se baja del avión sabiendo que los "abues" la están esperando...Mucha alegría, besos, achuchones de la abue, que para eso está y, con el coche eléctrico, teledirigido por cable, la llevan a la Divina Infantita.
Al punto de llegar, con un caldero de sopa entre las manos, vemos a Anina dispuesta a su terapia. "Abue, ¿cómo era yo de chica?¿era aburrida?¿sosa?¿seria?".
A Ana Atucha, a quien no han advertido de la situación, se le abre la boca de asombro, toma aire y dice (grita, más bien....) ¿TÚ?¡PERO ESTÁS LOCA!¡SI ERAS LA CHIQUILLA MÁS SIMPATICA, GRACIOSA, LOCUAZ, JALEOSA....!.BUENO, ¡LO MÁS BONITO DEL MUNDO MUNDIAL!....
Ante tamaña intensidad y tono, Anina abre los ojos y sonríe, tímidamente, ¿es posible eso?....
Ana abuela ha desaparecido de la escena, ha ido a no sé qué sitio de la casa y se le oye trastear, algunos porrazos -como de haber caído algo- y, mal que bien, aparece por la puerta con mildoscientos álbumes de fotos, una reproductora de dvd, fotos sueltas que se an cayendo por el suelo....
Fernando y Anina están sorprendidos. Más bien avasallados.
Empiezan a abrir fotos, contar anécdotas y, en esto, suena la puerta de la calle. Es el Rafa Flores que contempla divertido la escena de la cocina.
Le dicen de qué va, sonríe, se sienta y comienza a abundar en lo que ya está contándose. Se aumenta el número, la calidad, la intensidad de los cuentecillos.
Anina está feliz. Le han dado cuerda para todo el final de la pubertad y la futura adolescencia...
Vuelve a su casa feliz y con un par de bolsas llenas de álbumes, fotos y cuentos....
A los quince días suena el timbre en casa de los Martín Atucha, abre Ana y se encuentra a Patricia con una maleta...
"Mamá, y yo ¿cómo era?...."




Anécdota real provocada por Alicilla. Vino un día de Madrid, no recuerdo la época y entró diciendo algo así como que "ella, de pequeña, había sido muy sosa y feúcha"....

La inundamos de videos y fotos....Se le puso una sonrisa....