jueves, 5 de enero de 2017

Épocas de poco ánimo...

Estamos en el año 2029, Anina tiene ya una edad algo comprometida y, como buena cabecita que tiene, le han empezado a salir las crisis antes de tiempo.
Es primavera o por ahí y, por la razón que sea tiene unos días de vacaciones. 

Patricia y Flo están muy ocupados con los reciclajes virtuales de las aguas residuales. Llegan a casa tarde y Anina, que se ocupa de su hermanito pequeño en sus ocios respectivos, está con ganas de hablar con alguien sobre ella misma. Es decir Anina quiere que alguien le haga caso.

Es verdad que no es que esté mal, está...algo así como pocha, melosa y no le ha apetecido la excursión que su curso iba a hacer a Baviera, al lago de Worthsee. Se levanta, desayuna despacio, pero ¿el ánimo?, más bien bajito.
A la hora de comer dice a sus padres...¿por qué no me mandáis a Granada, a ver a los abuelos?....Durante un momento la miran los padres y consienten rápidamente. Si, hay un vuelo de reciente instauración que te puede dejar en Granada....
Anina se baja del avión sabiendo que los "abues" la están esperando...Mucha alegría, besos, achuchones de la abue, que para eso está y, con el coche eléctrico, teledirigido por cable, la llevan a la Divina Infantita.
Al punto de llegar, con un caldero de sopa entre las manos, vemos a Anina dispuesta a su terapia. "Abue, ¿cómo era yo de chica?¿era aburrida?¿sosa?¿seria?".
A Ana Atucha, a quien no han advertido de la situación, se le abre la boca de asombro, toma aire y dice (grita, más bien....) ¿TÚ?¡PERO ESTÁS LOCA!¡SI ERAS LA CHIQUILLA MÁS SIMPATICA, GRACIOSA, LOCUAZ, JALEOSA....!.BUENO, ¡LO MÁS BONITO DEL MUNDO MUNDIAL!....
Ante tamaña intensidad y tono, Anina abre los ojos y sonríe, tímidamente, ¿es posible eso?....
Ana abuela ha desaparecido de la escena, ha ido a no sé qué sitio de la casa y se le oye trastear, algunos porrazos -como de haber caído algo- y, mal que bien, aparece por la puerta con mildoscientos álbumes de fotos, una reproductora de dvd, fotos sueltas que se an cayendo por el suelo....
Fernando y Anina están sorprendidos. Más bien avasallados.
Empiezan a abrir fotos, contar anécdotas y, en esto, suena la puerta de la calle. Es el Rafa Flores que contempla divertido la escena de la cocina.
Le dicen de qué va, sonríe, se sienta y comienza a abundar en lo que ya está contándose. Se aumenta el número, la calidad, la intensidad de los cuentecillos.
Anina está feliz. Le han dado cuerda para todo el final de la pubertad y la futura adolescencia...
Vuelve a su casa feliz y con un par de bolsas llenas de álbumes, fotos y cuentos....
A los quince días suena el timbre en casa de los Martín Atucha, abre Ana y se encuentra a Patricia con una maleta...
"Mamá, y yo ¿cómo era?...."




Anécdota real provocada por Alicilla. Vino un día de Madrid, no recuerdo la época y entró diciendo algo así como que "ella, de pequeña, había sido muy sosa y feúcha"....

La inundamos de videos y fotos....Se le puso una sonrisa....

No hay comentarios:

Publicar un comentario