Verano del año 85, si no, del 86. Final de Julio o principio de Agosto.
Por supuesto, Prádena. Pero, ahora, en plan barroco, o churrigueresco.
Nosotros volvemos de los Pirineos, con toda la plana de los Ramos-Font y cuatro quintas partes de los Flores-Martín. El gran Nissan de tractor, la caravana como caracol general.
Pues eso, desde no sé dónde de ¿Huesca?, paliza de viaje... menos mal que Aliki le había encargado unas cortinillas al Patrol, o sea que, sin aire acondicionado, al menos viajamos a la sombra. Carretera y manta hasta que, a nuestras horas inoportunas, llegamos a Prádena. Con toda la patulea y, como siempre, sin avisar.
Hay que hacer algo... si ya, en otro momento nos metimos en la casa a la hora de la siesta, ahora, que vamos con camas incluidas, ¡qué más da!.
Pues eso, atravesamos el pueblo, ya de noche, calle "de la Sierra" -la que, hace un par de días, he descubierto que se llama "Calle Egido"-, tiramos para arriba y, en la casa, alguna de las niñas, Puri y/o Elena y, creo recordar, la madre de Rafa.
"¿Pepe y Rafa?, no están, pero en el pueblo, en el bar, los podéis encontrar"...
Nada, nosotros, como en casa, metimos la carabana, la preparamos para dormir allí y, bajamos, creo que andando, hacia el pueblo.
Habíamos elaborado un complot, había que dar la campanada. El Juanico se presta a ello y con todo el coraje que hace falta.
Los de la panda nos metemos entre varios coches que hay aparcados delante del bar. Creo que miramos por la ventana y vimos a Pepe, con unos señores, jugando al dominó....
Entra Juanico en el bar y con voz fuerte pregunta: "Por favor, ¿Don José Corbella?"..... Lo miran los parroquianos y se levanta Pepe.
"Soy yo". Juan le saluda y le invita a salir a la calle, tiene que hablar con él:
"Mire usted, he alquilado su casa, aquí en Prádena. El viaje se me ha hecho largo y, cuando esperaba que la casa estuviera dispuesta, me he encontrado que no sólo están ustedes, sino que tiene usted a la abuela...".
Pepe lo mira extrañado.... "y, ¿dice usted que ha alquilado mi casa?"....
- "sí, así es".
Pepe lo sigue mirando extrañado.... "pero, vamos a ver, ¿desde dónde ha alquilado usted mi casa?".
Y, ahí, Juan se equivocó, porque contestó.. la "verdad"..... "pues mire usted, desde Granada".....
Pepe se dirige al "vacío" del aparcamiento y con su vozarron decibélico dice:
"Rafa, cabrón, sal de ahí, que me has dado un susto"....
... Si Juanico no llega a decir "Granada", sí que le hubiéramos dado un susto....
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