jueves, 6 de agosto de 2015

Bernouilli, Venturi y similares.

El teorema de Bernouilli no está nada claro. El fenómeno al que atiende está suficientemente demostrado, su expresión -o expresiones- algebraicas son conocidas desde hace mucho tiempo. Pero no está claro, que no, que os lo digo yo. Es más, funciona, pero no funciona.

A saber: clase de 1º de Maestría o 1ºde FPII en Tetuán, Instituto Juan de la Cierva. Creo recordar que los alumnos son los mismos a los que me refería en mi otro "cuento", relativos a "poneros derechos"..... Pizarra, teorema descrito, hojita de papel para soplar encima de ella. Unos carteles grandes, creo que de origen de un liceo francés, con ejemplos sobre aplicaciones en unos canales o algo así....

Pero no funciona. Estoy hablando de Venturi. Digo: ....y, por tanto, cuando un fluído avanza a más velocidad, se provoca una disminución de presión.... ", o frase parecida. Los alumnos dicen que no, que lo tienen claro, que si yo tomo una manguera y aprieto en la boca, sale el chorro con más alcance y que, por ello, es que tiene más presión. Yo digo que no confundan la velocidad provocada... en fin, un lío y, sobre todo, un latazo. Pero un latazo mayúsculo.

Al final, la solución. Digo una frase absolutamente tonta. Pues, bueno, los pilotos de las F.A.M. (Fuerzas Aéreas Marroquíes), que vuelan gracias al principio de Venturi, si éste no funciona, se caerán.

De pronto, el espíritu nacional puede sobre las evidencias fenomenólogicas y las expresadas en la pizarra.... Está clarísimo... " más velocidad, menor presión, las alas son "chupadas" hacia arriba... y los aviones vuelan".

Años más tarde. Casa construida. Resultó un casi cuadrado de 11 x 11 ms, aproximadamente y que tiene sus diagonales en dirección N-S y E-O, o viceversa, que tanto da. Hasta aquí nada anormal, siempre que hiciera buen tiempo, es decir, que no lloviera o no hiciera viento.

Si se daban las dos condiciones, viento y lluvia, no se podía usar la puerta principal, que estaba situada al sudeste. El agua entraba con fuerza hasta llegar al salón Se daba el caso de ver cómo los olivos se tumbaban a favor del viento proveniente del oeste y, al abrir la puerta, el agua en la cara.

El puñetero Bernouilli, nos  obligó a hacer la obra del zaguán. Salimos ganando,por lo bonito que resultó, pero a qué costo.

Tengo otro caso, más prosaico, pero tan científico -por empírico- de lo que es un vacío provocado por nuestros amigos italianos.

Lugar: Tánger, exactamente donde se muestra en la foto.

Sería un fin de semana cualquiera del curso 1986-1987. El pandillón BallesterosdeCelis, FloresMartín volviendo -o yendo- a las Grutas de Hércules hacia o desde Tánger, por la tarde. Con el Patrol y sus cortinillas, voy conduciendo y con las risas y las prisas se me ha olvidado mear, así, a las claras, porque, para lo que voy a seguir contando....

Hemos salido de los pinos, ¡ah!, sí, vamos hacia las Grutas, y, en los pinos también se me ha olvidado hacer necesidades tontamente perentorias. Nos asomamos a la loma, dejando a la izquierda el faro y tampoco hay lugares ocultos. O sea, que hay que hacerlo allí mismo. El viento, en la coronación de la loma, es extraordinario. O sea, pienso, razón de más, pongo culo hacia el viento, que es donde precisamente dejo el coche y el pandillón y... procedo.

La madre que parió a Bernouilli, Me veo envuelto en líquido elemento. Yo estoy seguro de haber apuntado en la dirección correcta, pero nunca preví el vacío que había provocado delante de mi. No sé si apretar o retener. Decido apretar por ver si el líquido sale de la succión Venturiniana. Al parecer, me dijeron los joios familiares, el cono líquido se amplió más y ¡yo qué sé!....Probé a soplar, por aquello de ayudar  a alejar lo que pudiera, pero pareció arreciar más.....

En fin, acabé como pude. Me vuelvo hacia el Nissan que, sorprendentemente, parece estar temblando. Al acercarme percibo que era el efecto de los carcajeantes del interior. Eché cara y avancé hacia ellos. Me subí, arranqué. Dí la vuelta en el carril, y... eché a reir, ya que lo otro que me quedaba por esperar era que la humedad se secara antes de llegar a nuestro destino.

Definitivamente, me cagué en Bernouilli y todos sus secuaces.....




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